El canciller de la República, Yván Gil, denunció la invasión y vandalismo de la sede diplomática de Venezuela en Oslo, Noruega, este 15 de enero.
Gil calificó a los responsables como «elementos fascistas» y enfatizó que la inviolabilidad de las sedes diplomáticas es responsabilidad del Estado receptor.
Hizo un llamado a las autoridades para que identifiquen a los culpables de este ataque. Además, destacó que el incidente revela la naturaleza de quienes atacan los intereses del pueblo venezolano, señalando que el país y el mundo son testigos de estos actos extremistas.

